Machagai Siempre

MS2 18 septiembre, 2020

Para prevenir el contagio del coronavirus vía tacto la higiene de manos es la principal medida, la más eficiente y más económica de realizar.

Pero no alcanza con frotar las palmas debajo de un chorro de agua. Si se quiere lograr una correcta higiene de manos hay una fórmula.

El primer paso es tenerlas libres de anillos, alhajas y de reloj pulsera.

“El jabón actúa en la piel pero no en superficies inanimadas como las de anillos, pulseras y relojes, donde suele haber muchos microorganismos”, introduce Viviana Ojeda, coordinadora del Equipo Centinela. Una área que depende de Salud Pública de la provincia y además de ofrecer capacitación gratuita sobre medidas de bioseguridad, tiene la responsabilidad de realizar auditorías de procesos y estructura.

Si cualquiera de esos objetos de uso personal estuvo en contacto con otra fuente de contaminación permiten el transporte.

El tema de quitar alianzas puede ser motivo de bromas pero “el virus no sabe de solteros o casados, se va a depositar igual”.

En las manos también se aconseja que las uñas estén cortas y sin esmalte porque debajo se pueden depositar virus y bacterias.

Y si las manos no están visiblemente limpias tampoco colocar alcohol en gel. Está mal. Primero se higieniza con agua y jabón. Se seca y después se utilizan soluciones de base alcohólica.

La técnica 

El lavado de manos ideal está compuesto por varios pasos. Se coloca primero un poco de jabón líquido, se friega palma con palma y luego con la palma de una mano se fricciona el dorso de la otra, deslizando desde la base de los dedos hacia las yemas; y se repite la acción en la otra mano. Después, formando cuencos, se friccionan los cuatro dedos apretados; como encastrando entre sí (‘dándose abracitos’). Cada dedo pulgar se frota con el interior de la otra mano cerrada en un puño. Otro paso consiste en formar puñaditos con las yemas de los dedos y frotarlas sobre las palmas de las manos. Por último se rodea cada muñeca con índice y pulgar.      Finalmente se enjuaga.

El secado es preferible que se haga con papel, con sentido desde los dedos hacia la muñeca. Y si se usa una toalla de tela, lo aconsejable es que no permanezca colgada ocho o 24 horas y con varios usos.

“Es un hábito que se puede hacer todos los días, como el cepillado de dientes”, invita Ojeda en una videorreunión donde pide sigan su ‘paso a paso’ con las manos.

Los no 

El uso de guantes de látex se reserva para el personal de salud que les da un fin apropiado y se descarta junto a otros residuos patológicos. A las demás personas les da una falsa sensación de seguridad, se manipula todo sin advertir lo que se tocó antes, se lleva la mano al barbijo, a la cara. Además se hacía un desastre por usarlos por horas, sudando las manos en el interior y al desecharlos con la basura de la casa se provoca un daño al ambiente.

El contacto con el Equipo Centinela es: [email protected]

 

Sin barba ni patillas, el tapabocas se fija mejor 

Entre los cuidados en la presentación e higiene personal en ambientes laborales o de uso compartido si se quiere evitar la contaminación una de las recomendaciones para quienes tienen cabello largo es llevarlo recogido. El principal motivo es que al entrar en contacto con la parte de adelante del barbijo ‘barre la superficie’ se toca con las manos, roza el rostro y hay más posibilidades de distribución de infección.

El maquillaje también contribuye a fijar microorganismos y si vamos a lavar las manos lo mejor es tener antebrazos libres de mangas.

La barba tampoco ayuda a los varones a fijar el tapabocas. Si lo que un varón busca es protegerse del coronavirus, llevar barba, bigote o patillas no es eficaz. Ya en febrero se difundía en España que las partículas en el aire tomarán el camino de menor resistencia al no haberse logrado un cierre de la máscara o el tapaboca.

Por lo que la protección no está del todo garantizada en personas con vello facial, barba, bigote o patillas, porque impide una buena adherencia.

Para el hemisferio norte una de las fuentes de consulta fue el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Formas de transmisión 

Un teléfono celular tiene más microorganismos que la tapa de un inodoro.

La explicación: es uno de los pocos objetos tan presente en varios escenarios: va al piso, al baño, a la cocina, al escritorio.

En general no se tiene la precaución de hacer una desinfección en cada lugar.

Entonces para mayor seguridad antes y después de cada uso hay que limpiarse las manos.

La transmisión a través de microgotas o gotas de Flügge puede ser aérea (cuando se habla, estornuda o canta), o por contacto directo (toser, cubrirse con la mano y con esa misma mano tocar la mano de alguien que se la lleva a la cara) e indirecto (tocar superficies contaminadas como teléfono celular, picaporte, escritorio).

 

Orden de los factores  

En cuanto a nociones básicas de la limpieza y desinfección de espacios compartidos se desaconseja el método seco (barrer, sacudir, desempolvar) por la dispersión de partículas y se prefiere uno húmedo con secado.

Lo ideal es limpiar con un paño embebido en una solución jabonosa (agua y detergente), siguiendo siempre sentido lógicos: yendo de las superficies más limpias hacia las más sucias y de arriba hacia abajo.

 

El agua lavandina

En el mercado hay varias marcas de agua lavandina con 55% de cloro activo y otras con 25%. Si bien en el envase se indica la proporción para diluirla, la relación es de 20 ml y 10 ml por litro respectivamente.

Es importante saber que antes de usarla hay que despejar una superficie de suciedad porque se inactiva si hay polvo o suciedad.

Tampoco hay que mezclarla con detergente porque combinados generan gases tóxicos.

Fuente: Diario Norte